Hola buenos días, tardes o noches. No sé cuando lo estarás leyendo. Tengo la necesidad de liberarme públicamente en especial de mi para mi y después para el mundo entero. Quiero explicaros el porqué de mi ausencia en el blog.
Como la mayoría ya sabéis, y si es que no lo sabes. Te lo resumo brevemente, cree este blog en forma de liberación interior para mostrarles mi pasión, mi arte, mis sueños, mis ilusiones. Todo lo relacionado con el mundo de la moda. Aveces tal vez pocas he escrito sobre mi, sobre mi ser. Hoy he decido mostrar otra realidad quizás no tan bonita para vosotros pero si para mi. Una que habita en cada uno de nosotros, pero que muy pocas veces solemos compartir. Estamos en una sociedad poco avanzada donde suele predominar la envidia, la maldad, la hipocresía, la falsedad, la ignorancia. Entre otras. Normalizamos situaciones poco normales, se hacen búsquedas fallidas sobre la aceptación en si de los demás, solemos ver cómo dice el dicho “ la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio”. Y como esto muchísimas más. Vivimos totalmente mecanizados sin ser conscientes. En un vacío constante, lleno de carencias e inseguridades. Lo curioso de todo esto es que nos auto engañemos haciéndonos creer que así somos y que eso está bien. No sé si eso deba estar tan bien. Deberíamos hacer una mejora en nuestra esencia intermitente del cambio.
Durante la cuarentena quizás todos lo hayamos pasado mal, como dice bebe “ cada uno en su universo siente su dolor como el más inmenso”.
Os vengo a relatar sobre esos meses atrás. Meses que yo tomé de aislamiento voluntario. Poco entendible para la mayoría, pero si muy satisfactorio personalmente. Os dejo un escrito que llevo deseando mucho tiempo poder liberarlo de las fronteras de mi querida alma. Desnudarla y dejarla en paz y calma. Ha llegado el día. Y es ahora.
“ Episodios en tiempos de cuarentena”
Palabra covid. Me provocas ansiedad, dolor, angustia, miedo. Llevo 131 días sin atreverme a escribir sobre ti. Hoy tal vez pueda definirte sobre lo que provocas en mí. Llegaste de repente, aunque ya estabas silenciosamente. Una situación de eternidad impensable, obligando a todos a pensar. Tú has hecho, haces y seguirás haciendo daño hasta que tengas cura. Te odio por poner otra vez en puntos suspensivos mi pequeña vida.
Quizás para todos, tus daños han sido una obligación impuesta a cumplir. Para mí has sido caos y miedo, me has vuelto a recordar lo que es que te falte el aire de la salud. Volver a verme de frente otra vez, a cuestionarme todo el daño que inconscientemente me hago sin darme cuenta. Cuestionarme y pensar;
¿Eres o crees que has sido feliz? ¿Todo lo que he conseguido o realizado era lo que quería o querré? ¿Todo lo que hay a mi alrededor es de verdad o solo son momentos y recuerdos? ¿Qué es lo importante de mi vida? He vuelto hacer lo de hace años ir llenando el vacío de esas preguntas con cosas que amo. Incluso cuestionando lo que amo, me has provocado mucha desesperación.
En tu estancia he sentido el dolor a la muerte de personas muy conocidas, he empatizado con el dolor de sus familiares. He sentido la impotencia, rabia y el dolor enfrente a la injusticia de otras enfermedades a personas que no se lo merecen, a mi familia.
Me dueles, me atrapas a ti, te pienso y me pregunto el porqué de tú llegada a la vida en nuestro mundo. Quizás ahora que estoy tranquila, ya que hace unos segundos el llanto no me dejaba escribirte.
Seguidamente puedo comprender solo un poco de tu llegada. La expresión que te define es como un golpe en seco de realidad. Para muchos habrás sido paréntesis en sus vidas, pero para mí eres, es y serás siempre aunque hoy te esté odiando un aprendizaje.
No quiero que pienses que todo lo que has provocado en mí es malo, como he dicho anteriormente he podido aprender a darle importancia a mis sueños.
Me has hecho creer en el universo, has callado al mundo, has renacido el mar, has vuelto a florecer la naturaleza. Parece mentira que siendo tan destructivo con la raza humana hayas hecho tanto bien al planeta. Te he cuestionado porque no quería aceptar todo lo que has provocado en mí.
Tal vez a los que deba cuestionar sea a nosotros mismos a los humanos. ¿Por eso viniste, verdad? Para que nos cuestionemos ¿Somos nosotros los principales causantes de esta desgracia? Al principio recuerdo que creaste un frío invernal que nos congeló de incertidumbre en casa a todos aunque para muchos fue una obligación, una queja confinarse. Para mí el hecho de confinarse era un bien para sobrevivir.
Para que me entiendas mejor a día de hoy estoy un poco decepcionada, me siento frustrada de ver como en un principio la unión hizo la fuerza para poder vencerte. Pero poco a poco todo volvía a la normalidad, como si nada hubiese pasado, las personas solo por el mero hecho de satisfacer sus necesidades hacían cualquier cosa para salir a la calle. Creo que hay seres vivos con ciertos comportamientos, ideales y demás pensamientos los que están destruyendo mi mundo.
Tú llegas para enseñar y para que valoremos la palabra vida, que significa una pero solo será válida si tienes Salud. Sin Salud, no vives, no hay vida. No hay nada. Y tú de la nada creas vida pero no en nosotros. Que tristeza.
La verdad sigo preguntándome qué es lo que piensa la gente que solo piensa en disfrutar sabiendo que sus acciones pueden ocasionarte o desarrollarte y como has venido te irás, pero llevándote contigo a muchas vidas.
He llegado a pensar que todo lo que he conseguido quedándome en casa no servía de nada, que me había equivocado viendo la respuesta de una gran parte de seres vivos delante está situación. Me he aislado para entenderte y entenderme.
Ahora acepto mi diferenciación enfrente a la situación. Me proclamo diferente con la esperanza de que igual que yo también habrá muchas personas humanas que saldremos de esto más fuertes, más prudentes, más responsables. Cuidándonos y cumpliendo las normas pero no viéndolo como una imposición sino como una preocupación importante para sobrevivir.
No vivir con miedo, sino con respeto.
Mi respeto hacia ti es tan grande que a día de hoy sigo cuidándome, quedándome en casa para poder ver a mis seres queridos y poder darles un abrazo. Que sepas que tengo ganas de vivirte con respeto, ya te contaré como me va cuando me enfrente a esa realidad.
Creo que después de estar cuatro horas intentando conectar con las emociones que has provocado en mi. Debo darte las gracias por hacerme más natural, más alma y humana que nunca, más mental que existencial. Que te quede claro que tu recuerdo irá de la mano del aprendizaje aunque yo ahora te odie a muerte sé que el día que te lea y no me emocione al expresarte, significará que ya tienes cura.
Posdata: “Qué viva la Salud, que solo es una la que nos mantendrá con vida.”
[6:48 de la madrugada, 23 de julio de 2020]
Para finalizar, la moraleja de todo esto con lleva a adentrarnos al laberinto de emociones intangibles pero sí punzantes en nuestro ser. No hay mayor liberación, que poder ser tú, tener opinión propia, no dejarte influenciar. Tener valores invisibles a la vista de los demás. Que prevalezca el amor, la lealtad, la empatía, la justicia, la dignidad, el saber estar, la Paz. Con estas palabras compongo mi historia, no busco un refugio de aceptación y comprensión de los demás. Solo es un simple acto de libertad de expresión donde prevalece la educación y el respeto. A vuestra elección queda si esto te aporta o te aparta.
Muchas gracias por haberme leído hasta aquí. Ojalá mas personas contado su verdad. Muchos Besos, abrazos virtuales y ánimos. Saldremos de esto. 🥰 ❤️✨
Deja una respuesta